lunes, 14 de octubre de 2013

Abstracción del mundo exterior



Todos necesitamos nuestro tiempo a solas.
Un tiempo preciado para dejar volar a nuestra mente a lugares inhóspitos que sólo nosotros sabemos, que sólo nosotros conocemos.
Tu lugar, situación, pensamiento o sentimiento ideal.
Del que querrías nunca salir.
Vivir por siempre tu pequeña gran fantasía.
Tus momentos favoritos de la vida. De tu vida.

Tiempo para inventarnos historias.
Para exponernos a nosotros mismos cómo somos.
Lo que pensamos.
Lo que sentimos.
Nuestras alegrías.
Nuestros temores.
Miedos.

A veces, no puedes contarle a nadie todo, absolutamente todo lo que te concierne.
Y sólo puedes contártelo a ti mismo.
Una y otra vez.
Sentado en la silla.
Tumbado en la cama.
Con los pies mirando hacia el techo...

Al final, llegando siempre a la misma conclusión.
Hay que volver al mundo real.
Por mucho que nos pese.
Hay que hacerlo.
A la realidad.